VIVES EN MI MENTE

II

Derramaré mis sueños si algún día no te tengo

Lo más grande se hará lo más pequeño

Pasearé en un cielo sin estrellas esta vez

Tratando de entender quién hizo un infierno el paraíso

No te vayas nunca porque no puedo estar sin ti

Si tú no estás aquí me quema el aire

Si tú no estás aquí no sé

Que diablos hago amándote…



Cuanto te extraño amor mío. Las últimas noches tu alma no ha venido a visitar mi cama. Tu cuerpo no se ha materializado entre mis sábanas y mi cuerpo lo extraña. Mis manos extrañan tus manos, mi piel tu piel, mis ojos el brillo de los tuyos, mi saliva anhela mas que nada mezclarse con la tuya para formar nuestro elíxir. No sabes cuanto te deseo mi vida…

La luna es la única que me hace compañía pero hasta en ella veo reflejada tu cara. Por momentos quisiera alejar de mi este sentimiento que me roba la concentración y se mete hasta en mis sueños pero tu recuerdo me detiene y atrapa y no puedo ni quiero escapar.

De repente en un rincón de mi alcoba te veo, veo solo tu sombra, el contorno de tu cuerpo pero se que eres tú. Mis ojos se acostumbran poco a poco a la oscuridad y puedo ver tus ojos, parpadeando, mirándome sin decir nada. No me digas nada, no hace falta que lo hagas, solo acércate, tu cuerpo me dirá sin palabras lo que necesito saber.

Te acercas a mí como si me adivinaras el pensamiento y enciendes una vela como si el calor que emanan nuestros cuerpos no fuera suficiente para que arda hasta el mismo infierno. La luz me permite ver tu rostro, tu piel se ilumina gracias a esa luz, me da envidia esa luz que con cada segundo que avanza se va devorando tu piel cremosa.

Te acercas aún mas mirándome a los ojos, pegas tu cuerpo al mío centímetro a centímetro de la cabeza a los pies. Enredas tus manos en mi pelo, me muerdes los labios contagiándome el veneno de los tuyos, desahogamos nuestras ansias por tanto tiempo guardadas.

Encadenas de nuevo mi cuerpo al tuyo y entras en él sin pedirme permiso porque no hace falta, eres el dueño de todas las llaves que abren cada una de mis puertas, hasta las más escondidas.

Nos degustamos, probamos el cuerpo del otro hasta saciarnos, nos comemos enteritos, saboreamos cada rincón del cuerpo que tenemos aferrado, nos lamemos sedientos después haber esperado con ansia ese momento.

Las sábanas se arrugan con el vaivén de nuestros cuerpos rendidos por completo a los más bajos placeres de la carne y de la piel. No puedo soltarme, pierdo el aire, me desmoronas, me desvanezco. Todo ocurre en un segundo o a lo mejor perdí la noción del tiempo a tu lado; pero es que ni el tiempo importa cuando nuestra piel palpita y tu cuerpo llueve sobre el mío, rasgándome hasta la voluntad, quitándome la fuerza y el aliento.

Derramas de nuevo tu vida en mi vientre cuando ya casi amanece, cuando el momento de la despedida se acerca inevitable. Me muero por prolongar esos últimos minutos pero el reloj es nuestro enemigo que implacable sigue su marcha ajeno a estos dos amantes.

Tú eres como una margarita que quisiera deshojar para quedarme al menos con un pétalo que le sirva de consuelo a mi pobre corazón y a mi cuerpo que no se cansa del tuyo. Pero sin pétalos las flores pierden su belleza y prefiero admirarte de lejos, alegrarme con la belleza de tus colores y disfrutar tus aromas que tenerte como una flor marchita junto a mí.

Me consuelo pensando que mis manos quedaron llenas de ti y el olor de tu cuerpo está impregnado en el mío. Me queda también tu recuerdo que me mata y el de esta noche en que de nuevo te soñé.

by: http://www.redvida.com/viewpost.php?idpost=10655&postlang=2

VIVES EN MI MENTE

I

Me muero por aspirar cada uno de tus olores

Mis labios y mi boca anhelan saborear tu piel

Mi piel se vuelve más sensible al pensar en la tuya

Mis ojos brillaran realmente cuando encuentren los tuyos

Mis oídos desean más que nada escuchar la música de tu voz

Mis sentidos se agudizan solo de pensar en tenerte…

Cuando te conozca… algún día…



Eres el culpable de mis desvelos. Las últimas noches no he podido dormir por tu culpa, pero mi insomnio pensándote es demasiado dulce como para preocuparme. Anoche sin ir mas lejos me giré en mi cama y estabas ahí de nuevo, desnudo, mirándome con ojos de deseo y ese gesto tuyo que me invita a abalanzarme encima sin demora.


Me miré y estaba desnuda también, pero me concentré de nuevo en detallar tu cuerpo, el cuerpo del delito, la invitación más dulce a pecar. Estabas tumbado de medio lado con un brazo bajo tu cabeza. Acerqué mis manos a ti y toqué tu pecho con la yema de mis dedos para saber si eras real. Mis manos cobraron vida propia y navegaron por tu cuerpo, palpando tus brazos, enredándose en tus manos, acariciando tu vientre para luego ir más al sur hacia las deliciosas y cálidas profundidades de los tesoros de tu entrepierna.


Le dediqué especial atención a tus partes más íntimas, sin dejar de mirarte a los ojos para ver cada una de tus reacciones, estudiarlas, analizarlas y aprenderme de memoria cada gesto.


Cerré mis ojos para escuchar tus leves gemidos con atención y luego los abrí para abismarme en los tuyos y perderme en ellos.


Te acercaste a mi y me sentí vulnerable, perdida y a la vez como si naciera de nuevo. ¿Alguna vez te he dicho que cada noche junto a ti es como si naciera de nuevo? Eso me ocurre a tu lado, con cada beso, con cada caricia y cada orgasmo muero y vivo de nuevo. Tú me haces vivir e iluminas el lado oscuro de mi corazón.


Pegaste tus labios a los míos tomándome por las caderas y apretándome a tu cuerpo con fuerza como queriéndome indicar quien tenia el control… sin duda eres tu amor mío, me gusta que me poseas y me domes y me gusta poseerte por completo. Nada hay mejor en el mundo que entregarse sin reservas a ese ser que se entrega a ti en la misma medida, es decir, sin medida.


Me rendí a tu boca y tus caricias, a tus labios que comenzaron a bajar por mi cuello hasta llegar a mis pezones los cuales apretaste entre tus labios, aspirándolos, fumándolos uno por uno con deleite, sin soltarme ni un momento, agarrándome con suavidad pero con firmeza, aunque yo no quisiera escapar de tu cárcel, de los barrotes que formaste con tus brazos y piernas alrededor de mi cuerpo.


Mis manos mientras tanto recorrían tu espalda y tus brazos, reconociendo cada lugar despacio como si el tiempo se hubiera detenido.


Nuestros cuerpos se enfrascaron en una lucha sin tregua cuando entraste en mi cuerpo y nos fundimos en uno solo, tus gemidos y los míos, tu lengua y la mía, nuestros sexos húmedos moviéndose de manera acompasada y frenética al compás de una música que solo tu y yo podíamos escuchar mientras nuestras manos volaban y se entrelazaban aferrándose a las sábanas que nos envolvían.


Cada movimiento tuyo hacia mi fue correspondido con uno mío hacia ti, para acercarme mas, para no dejarte salir ni un momento. Solo deseaba que te adentraras en lo más profundo de mi cuerpo y que mi cueva se uniera perfectamente, palpitando como si tuviera vida propia.


Me aferré a tus nalgas empujando sin tregua y mis piernas se envolvieron en tu espalda mientras mis pies te acariciaban.


Mi piel se resbalaba en la tuya por nuestro sudor, resultado de nuestra lucha en la cual no hubo vencidos, solo vencedores cuando en un momento glorioso explotamos a la vez abrazándonos exhaustos, casi sin aliento, con la respiración agitada, las pulsaciones aceleradas, temblorosos y felices.


Me abracé a tu espalda llenándola de besos, acoplando mi cuerpo al tuyo mientras nos recuperábamos de nuestro encuentro. Ni el aire cabía entre tu cuerpo y el mío, esa noche fuimos uno solo de nuevo.


Por fin logré conciliar el sueño aunque con miedo porque sabía que al abrir mis ojos no estarías, pero el recuerdo de tu cuerpo me acompañaría todo el día, hasta la noche en que nos encontráramos de nuevo para tener un round bajo las sábanas.


by: http://www.redvida.com/viewpost.php?idpost=10655&postlang=2

LUCHANDO AVANZA EL PUEBLO

LUCHANDO AVANZA EL PUEBLO